Victormame - Pensamientos musicales

La música que amamos también tiene nombre de mujer

Un recorrido por algunas de las compositoras que más me han influenciado del mundo audiovisual

La música que amamos también tiene nombre de mujer
La música que amamos también tiene nombre de mujer Victormame

Qué fácil es pensar en compositores de bandas sonoras: rápidamente nos vienen nombres a la mente como Hans Zimmer, Danny Elfman, John Powell, Koji Kondo, Nobuo Uematsu, Hiroyuki Sawano… Son referentes indiscutibles, autores de algunas de las músicas más icónicas del cine y los videojuegos contemporáneos; forman parte de nuestro imaginario colectivo.

Pero si ampliamos un poco la mirada, nos damos cuenta de que muchas de las composiciones que han definido la sonoridad de nuestra generación tienen autoría femenina. Músicas que hemos escuchado durante años, que hemos tarareado, que nos han emocionado en la pantalla grande o frente a una consola.

El relato cultural, a menudo, simplifica. Asocia una obra a un único nombre, a una figura más visible: el director, el productor o el compositor más mediático. Y en ese proceso, otros nombres quedan en un segundo plano, a pesar de haber sido igualmente determinantes en la construcción de ese universo sonoro.

Hoy pongo el foco en compositoras que, con su obra, me han emocionado y, por qué no decirlo, inspirado e influenciado como músico. No como un ejercicio de cuota o de corrección, sino como un ejercicio de conciencia y de escucha. Porque entender quién ha construido la música que amamos también forma parte de entender la música misma.

Yoko Shimomura

Obra destacada
- Street Fighter II
- Kingdom Hearts
- Final Fantasy XV

Sonoridad
Melodía lírica potente, sensibilidad clásica y una épica emocional contenida. Shimomura tiene una capacidad extraordinaria para construir temas memorables que combinan la claridad melódica de la tradición clásica con la energía del lenguaje musical del videojuego.

En sus composiciones es habitual encontrar estructuras muy claras, motivos melódicos muy cantables y una escritura pianística que revela su formación clásica. Muchos de sus temas funcionan casi como pequeñas piezas de concierto, capaces de sostenerse incluso fuera del propio videojuego.

Reflexión
Durante años, cuando se hablaba de grandes compositores japoneses de videojuegos, el foco se ponía casi siempre en nombres como Nobuo Uematsu (Final Fantasy) o Koji Kondo (Super Mario Bros). Sin embargo, Shimomura ha sido igualmente determinante en la evolución emocional del JRPG moderno.

Su trabajo en Kingdom Hearts, por ejemplo, demuestra una sensibilidad melódica muy particular, capaz de moverse entre la delicadeza íntima y la épica emocional sin perder nunca claridad temática.

Y mucho antes de eso, ya había marcado un hito con la música de Street Fighter II. No solo compuso algunos de los temas más reconocibles de la historia del videojuego —como el icónico tema de Guile— sino que además grabó personalmente muchas de las voces y gritos de los personajes.

Yuki Kajiura

Obra destacada:
- Kimetsu No Yaiba
- Sword Art Online
- Puella Magi Madoka Magica
- Tsubasa Chronicle
- Fate/Zero
- Xenosaga III

Sonoridad
Coros etéreos, texturas ritualísticas y armonías modales oscuras. Una de las señas de identidad de Kajiura es su uso del coro como elemento central de la narrativa musical. Para sus letras, utiliza el Kajiurago, un idioma inventado, con la finalidad de reforzar el carácter místico y ceremonial de su música. De esta manera puede tratar las voces de la forma más parecida a un insturmento, eliginedo los sonidos que favorezcan más a cada melodía.

Sus composiciones combinan elementos electrónicos con orquestación sinfónica y coros, creando una atmósfera muy reconocible que se mueve entre lo épico y lo espiritual.

Reflexión
Muchas veces se asocia el auge de la música coral épica contemporánea a compositores del cine occidental como Zimmer o Williams; sin embargo, el universo coral experimental que encontramos en gran parte del anime mo-derno tiene mucho que ver con el lenguaje musical desarrollado por Kajiura. Su forma de utilizar la voz como textura narrativa, más que como simple acompañamiento, ha definido la identidad sonora de muchas producciones.

Yoko Kanno

Obra destacada
- Cowboy Bebop
- Ghost in the Shell: Stand Alone Complex
- Macross Plus

Sonoridad
Eclecticismo radical. Jazz, electrónica, rock, música orquestal, pop experimental… todo convive con naturalidad en su obra.

Kanno tiene una capacidad extraordinaria para moverse entre estilos aparentemente incompatibles sin perder coherencia narrativa. Cada proyecto que aborda parece convertirse en un pequeño laboratorio sonoro.

Reflexión
Shinichirō Watanabe, director de Cowboy Bebop, es mucho más conocido fuera del círculo musical. A pesar de ello, la identidad sonora de la serie, un universo que mezcla jazz, blues, funk y electrónica futurista, es inseparable del trabajo de Kanno. Su música no solo acompaña la historia: define el tono emocional del mundo que vemos en pantalla. En su caso, la banda sonora no es un complemento. Es parte estructural del lenguaje de la serie.

Lisa Gerrard

Obra destacada
- Gladiator (con Hans Zimmer)
- The Insider
- Dead Can Dance

Sonoridad
Tiene una voz etérea y una espiritualidad profunda que conecta con tradiciones musicales ancestrales.

Gerrard es conocida por su trabajo vocal con el grupo Dead Can Dance, pero su aportación al mundo del cine ha sido igualmente influyente. Su voz, también cantando en un idioma inventado, se ha convertido en una de las texturas más reconocibles del cine épico contemporáneo.

Reflexión
La banda sonora de Gladiator se asocia casi automáticamente a Hans Zimmer. Y con razón: su firma musical está claramente presente. Pero la dimensión emocional de la música, la sensación de espiritualidad, de melancolía y de trascendencia, está profundamente marcada por la voz y la sensibilidad compositiva de Gerrard. Es un ejemplo muy claro de cómo el relato mediático tiende a simplificar la autoría de una obra compleja.


Conclusión

Hay muchas otras compositoras que han construido el paisaje sonoro del audiovisual contemporáneo: Hildur Guðnadóttir (Joker, Chernobyl), Pinar Toprak (Capitana Marvel), Natalie Holt (Loki, Obi-Wan Kenobi), Sarah Schachner (Assassin's Creed Origins), Jessica Curry (Everybody's Gone to the Rapture, Dear Esther), Michiru Oshima (Fullmetal Alchemist), Michiru Yamane (Castlevania: Symphony of the Night, Suikoden), Lena Raine (Celeste, Minecraft), Laura Shigihara (Plants vs. Zombies), entre muchas otras.

La cuestión no es sustituir unos nombres por otros ni construir un nuevo canon. La cuestión es escuchar con más atención.

Durante décadas hemos aprendido a identificar ciertas músicas con ciertos nombres. Pero cuando empezamos a mirar con más detalle, descubrimos que la historia de la música audiovisual es mucho más rica, compleja y coral de lo que solemos imaginar.

Como músico, y como oyente, reconocer esas influencias también es una forma de entender mejor de dónde viene lo que hacemos. Porque la música que nos emociona no solo se compone: también se hereda. Y muchas veces, esa herencia tiene nombre de mujer.

Suscríbete a "Victormame - Pensamientos musicales" para recibir actualizaciones directamente en tu correo
Victormame

Suscríbete a Victormame para reaccionar

Suscribirse
Suscríbete a Victormame - Pensamientos musicales para recibir actualizaciones directamente en tu correo